martes, julio 26, 2005

36. TLC sí, pero primero FMI ... por Luis Bravo Villarán

Y seguimos detrás del TLC. Nadie puede conceptualmente estar en contra de un TLC con los principales mercados del Mundo; Chile sigue adelante y va camino a suscribirlo con China, ya lo tiene hace mucho tiempo con EE.UU. con una importante reserva sobre la convertibilidad y transferencia de divisas en caso de emergencias (shocks externos o movimientos especulativos de capitales), que aparentemente el Perú no contemplaría, terminando por ser más liberal que el mismo modelo chileno, que tanto veneran en el MEF peruano.

Se debe ser reiterativo en que un TLC se suscribe para mejorar de manera continua la Balanza Comercial y ello no sólo se logra aumentando las exportaciones, sino también y a la vez, disminuyendo las importaciones que puedan ser reemplazadas competitivamente, generando trabajo sostenido en el país y como consecuencia dinamizando el mercado interno; y es allí donde viene la disyuntiva en que nos está poniendo la potencia norteamericana cuando nos arrincona contra la pared para que se liberalice -se retire toda protección- a la importación de los llamados “productos agrarios sensibles”, que importamos de EE.UU. que sí protege su agricultura con enormes subsidios.

La misión del FMI acaba de concluir las conversaciones con el Gobierno Peruano y recomienda que se adopte una política cambiaria "más flexible", dejando que el tipo de cambio flote libremente o permitiendo que el BCR intervenga únicamente en el mercado de divisas cuando se den cambios bruscos de la paridad. Según el comunicado 05/137 del FMI, ello "ayudaría a aislar a la economía contra choques externos y flujos especulativos de capital".

Felizmente se tiene otro criterio en el BCR y no se hace caso a esa recomendación que llevaría a revaluar el Sol hacia los S/.3.00 por dólar, ya que ello originaría el riesgo que el tipo de cambio del dólar baje aún más respecto al Sol, en función del enfriamiento de la economía y comercio mundiales por los déficit externo y fiscal de los EE.UU. y el manejo monetario de China; con ello ocurriría todo lo contrario a lo que afirma el FMI y sólo se salvarían los exportadores de minerales que aún gozan de alto precio y los importadores de los “productos sensibles” mientras un mercado cada vez más recesado aguante y la presión social no se desborde y genere uno de los mayores caos de la historia moderna en el Perú.

Todo esto sucede, porque seguimos viviendo y celebrando los resultados macroeconómicos que privilegian al sector de la gran minería, al sistema financiero, al de servicios con inversión extranjera y a los monopolios internos principalmente importadores.

Si se diera una verdadera reactivación del mercado interno (lo que será posible p.e. con la Ley 28298 de promoción para el desarrollo del Sector Rural promulgada hace un año), otro sería el cantar, pues al elevarse la producción, la emisión de soles del BCR sería sustentada y no esterilizadora, con lo cual la economía se sinceraría sin intervención, ni del FMI, ni de la constante del BCR.

Pero al FMI y sus patrocinadores no les interesa que se reactiven los mercados internos generando empleo sostenible, sino les interesa que se abaraten las importaciones en países como el Perú, para que sigamos importando p.e. los productos básicos (maíz, trigo, algodón, etc... ) de EE.UU., donde estos productos son subsidiados. Si el Sol se revalúa -que es lo que pretende el FMI- nuestras exportaciones de encarecerían y nuestras importaciones a la inversa, se abaratarían; resultado: precios más accesibles para el consumo sí, pero a la vez, menos empleo, más pobreza y mayor concentración de la riqueza económica en manos de los “afortunados” importadores. ¿Cuánto se podrá aguantar?; ¿Es ese el Perú que queremos?.

Y ojo, aquí se está haciendo un análisis cualitativo objetivo que no tiene nada que ver con socialismos o ideas izquierdizantes, ni retrógradas o populistas, como se pueden apresurar a calificar ciertos economistas que deberían regresar a la Universidad para reciclarse si no quieren quedar obsoletos; tan objetiva es esta visión, que no está en contra del TLC. Por ejemplo, creemos que no se debe seguir con la protección patrimonial a las azucareras, pues ello lo único que trae es que el mercado pague el precio más alto del continente por un kilo de azúcar; tampoco estamos en contra que se libere la importación de arroz mientras se siga produciendo en la costa, ya que en estos dos productos los mayores beneficiados son los intermediarios y no los productores que pueden ajustar o re-orientar sus cultivos. Ante una liberación, las empresas azucareras eficientes podrán defenderse, las otras deben ir pensando qué hacer o considerar bajo otro contexto sano, el migrar a etanol y exportar.

Sí se debe en cambio, mantener mecanismos selectivos y temporales para el trigo, el algodón, el maíz amarillo duro y los lácteos, que pueden producirse de manera competitiva en el Perú generando empleo productivo y sostenible, ayudando así a la reactivación del mercado interno y el bienestar. Para todo esto ayuda la “Ley Marco para el Desarrollo Económico del Sector Rural” Ley 28298.

¿Es que esto tiene que ver con derecha, izquierda, neoliberalismo o populismo?. No, esto tiene que ver simplemente con el sentido común, con el modernismo y con la necesaria identificación de los peruanos, con el Perú.

TLC, claro que sí, pero con equilibrio y sin recetas del FMI.


LABV

domingo, julio 24, 2005

35. "Cuidado con el Lobo con Piel de Cordero – Respuesta", por Luis Bravo Villarán

Aldo R. Defilippi, director ejecutivo de la American Chamber Perú, bajo el título “Cuidado con el lobo con piel de cordero” comenta en el Diario Gestión esta semana, “que un estudio del Banco Mundial sobre el DR-CAFTA , que sostiene que los cambios en precios derivados de la liberalización de productos agrícolas sensibles beneficiará a los países centroamericanos. Esta conclusión se explica porque cerca del 90% de sus familias son consumidoras netas de estos productos sensibles y, por tanto, son pocos los que ven afectados sus ingresos por la entrada de bienes agrícolas sensibles a precios más bajos; y afirma que en el Perú las cosas son similares y ello explica por qué algunos grupos de intermediación protestan ante una liberalización de productos agrícolas sensibles por el TLC con EE.UU. pero optan por escudarse en pequeños agricultores quienes son consumidores netos en su mayoría. Para el BM, es preferible la desgravación inmediata a los productos agrícolas sensibles, ya que de ese modo la mayoría de la población (que es consumidora neta de dichos productos) podría comenzar a disfrutar de un mejor acceso lo antes posible. Sin embargo, el BM sugiere efectuar un programa temporal de pagos directos al productor de los bienes sensibles, el mismo que debería estar basado en medidas fijas y claramente definidas, tal que no se generen distorsiones en los precios domésticos. Dichos pagos tendrían que ser usados por los productores para realizar los ajustes económicos de reconversión productiva, a fin de que puedan seguir dedicándose a actividades agrícolas, pero con cultivos más competitivos, dadas las nuevas condiciones de apertura comercial. Bajo el marco del NAFTA, el Programa PROCAMPO de México aplicó esta recomendación de política y consiguió tener impactos positivos en el ingreso de las familias afectadas, pues por cada peso entregado las familias generaron ingresos hasta 2.6 veces mayores y la probabilidad de ser pobre se redujo en 10%”.

Antes de comentar estas afirmaciones de Defilippi, debe precisarse un concepto fundamental, que se maneja hasta ahora en la negociación del TLC en sólo uno de sus lados. Un tratado como este, tiene dos finalidades fundamentales: (1) Que la Balanza Comercial del país sea cada vez más favorable (positiva); y (2) Que se genere trabajo productivo sostenible en el país.

Pues bien, ello no sólo ni únicamente se logra aumentando las exportaciones –que está bien- sino a la vez se logra disminuyendo las importaciones y reemplazándolas competitivamente por producción nacional generando trabajo productivo y sostenible. No hacerlo, es perder una oportunidad que puede poner al Perú al borde del colapso social, porque eso de transformar directamente a los pequeños agricultores para que produzcan unos cuantos productos no masivos para que exporten eficientemente, es poco viable y estos quedarán siempre a merced de intermediarios; queda entonces responderse y ¿cómo se podría hacer entonces para que se reduzca la importación de ciertos productos –los llamados sensibles- de manera competitiva?; ¿no se aplica aquí el mismo razonamiento?. La respuesta sigue ...

Comentario al comentario de Aldo, reconocido profesional peruano:

Los productos sensibles de que se trata, son evidentemente: el algodón, el trigo, el maíz amarillo duro, el arroz, el azúcar y los lácteos. Todos ellos productos que pueden ser producidos en el Perú, con la más alta productividad y a precios competitivos internacionalmente, generando cientos de miles de puestos de trabajos sostenibles, dentro de un contexto de agricultura integrada y capitalizada, como debe ser en un país moderno. Por las condiciones naturales excepcionales del Perú, no puede compararse Centro América con nuestro país; simplemente no tiene sentido. Más lamentablemente, políticas equivocadas dejan sin mucho espacio a algunos de esos productos.

Naturalmente como se indica, se debe promover una “agricultura integrada y capitalizada” y es para ello que precisamente este Gobierno, ha promulgado la Ley 28298 a través de cuya aplicación, los agricultores y en general, pequeños y medianos propietarios del Sector Rural se pueden integrar “libremente” en “Empresas Productivas Capitalizadas - EPC” y por economía de escala tener acceso a Gerencia y Asistencia Técnica, a tecnología, a mejores condiciones de adquisiciones y por supuesto a mercados, con algunos mecanismos promocionales y acceso al crédito a través de modalidades modernas y seguras, con riesgo administrado. Así habrá trabajo productivo y sostenible multinivel y multidisciplinario, para cientos de miles de peruanos y no sólo para unos cuantos importadores privilegiados que tienen la capacidad de influenciar el poder y los medios de comunicación. Así se explotarán las maravillosas ventajas comparativas de nuestro país, que hoy se desperdician, o son aprovechadas por unos pocos con capital y acceso al crédito, cada menos peruanos y cada vez más extranjeros y específicamente chilenos. ¿Qué, los peruanos no somos capaces y debemos seguir postrados; hasta cuándo?.

Analicemos cada producto sensible y el TLC:

Vemos como la los negociadores peruanos del TLC (Ferrero / De la Flor) sostiene que no hay que hacer algodón en el Perú, porque ha caído la producción a menos de la mitad respecto de lo que se producía en 1990 y a menos de la cuarta parte de lo que se producía 40 años atrás; en vez de preguntarse qué se debe hacer para volver a esos niveles de producción que daban trabajo a miles de peruanos, cuando el Perú ponía en el mercado internacional el mejor algodón del mundo. Y ¿que se hizo con el algodón pima en Piura; a quien favorecieron los $70 millones que Fujimori / Montesinos regalaron a través del famoso Programa Pima creado por Don Absalón Vásquez?; desde luego a los agricultores piuranos no!!!. Esto es punible ¿o no?. Si simplemente se hubieran mantenido las 100 ó 120 mil hectáreas de 1990, otra realidad estaríamos comentando, pero no; sistemáticamente se han ido matando estas plantaciones con el objetivo de desaparecerlas e importar; ¿quién ordeno u ordena esto?. En Chile esto no hubiera ocurrido y de llegarse a tal situación, ya estaría en marcha forzada un programa de recuperación. Pero aquí, los textileros (peruanos??) quieren importar libremente su algodón y por tanto quieren que se les libere la importación del insumo a costa del trabajo de los agricultores; ¿por que no piensan lo mismo cuando se trata p.e. de que los textiles chinos entren también liberados?: ¿libre mercado; o la ley del embudo?.

La dupla negociadora dice que para que producir trigo en el Perú, según el MINAG se requieren 1'000,000 de hectáreas para satisfacer la demanda (creo que se les escapo un cero, pero en fin); y que no hay medios económicos para hacerlo. Incompetencia completa; Chile hace rato los hubiera hecho. Propongamos solo 100,000 has, Perú podría producir un trigo mas competitivo que EE.UU.. De repente hablar de un millón es una barbaridad; pero 100 mil ó 200 mil?. No hay capacidad en el Perú para financiar esta pequeña extensión (aunque les parezca enorme a diminutos mentales). En el Perú se puede producir mejor trigo que en EE.UU.. Lo que pasa es que gobierno tras gobierno el “Gran Importador” siempre ha vendido la idea que en el Perú no se puede producir trigo por la roya amarilla ... Que tal conciencia... Con el trigo, fácilmente podemos inmediatamente producir lo que consumimos, empleando cultivares resistentes a las royas, de corto periodo vegetativo (100 días), sembrando p.e. en las mismas tierras en que hoy se cultiva arroz (cultivo que debe pasar a la selva por su alta demanda de agua y por el daño que hace a los suelos en la Costa) y con rendimientos de 7 a 8 tm/ha, como se logró en 1986 con el cultivar LM-82 en los valles del Majes y Camaná. En Cañete el mismo cultivar produjo 5.3 tm/ha en 100 días en 1984 y por supuesto puede llegar a las 8 tm/ha. Como referencia mencionamos que en California (EE.UU.), se obtienen cosechas de 8 tm/ha. Perú no está lejos de ese nivel e incluso puede superarlo.

Ya del maíz amarillo duro casi no hablan los Negociadores (al menos para este lado de la mesa) porque los tímidos intentos realizados ya demostraron que aquí en el Perú se puede hacer el mejor maíz amarillo del Mundo, con altísimo rendimiento y por tanto con costos y precios competitivos. ¿cómo sería si cultivamos 100 mil hectáreas y auto-satisfacemos la demanda interna?. Este producto por cierto, ya no interesa mucho a EE.UU., porque necesita todo su maíz para hacer Etanol a un costo difícilmente inferior a $0.35/Lt.

Con 100,000 hectáreas de cada uno de estos productos (algodón, trigo y maíz amarillo duro), se generarían 1'000,000 de puesto de trabajo directos entre 6 a 12 meses plazo, con una inversión muy manejable. Y no valen las comparaciones -que hacen los negociadores para convencer a los Congresistas- sobre cuántos jornales genera la producción de espárragos, palta, mandarina, pimiento, etc versus p.e. el maíz, porque este ultimo, tendrá un mercado cautivo asegurado; los otros deben competir con otros productores en el Mundo por las ventanas estacionales y difícilmente se requerirá de 100,000 hectáreas en ninguno de ellos, que si se requieren en el caso del maíz. Con estos tres productos, la Balanza Comercial podría mejorar en unos $250 millones en 2 años; $600 millones en 5 años y hasta $1,000 millones en 10 años.

El arroz, debe irse a la Selva, con mejores vías de acceso cuyo desarrollo también se ha negado década tras década; es decir, no se debe proteger a los productores de arroz en Costa, menos aún, cuando los más beneficiados no son los Agricultores, sino los molinos intermediarios.

La protección patrimonial a las excooperativas azucareras debe terminar, pues sólo se está protegiendo a las mafias que las controlan y que manejan la comercialización y el contrabando; beneficiando de paso en exceso, a las Azucareras que han ido convirtiéndose en operaciones eficientes, que se están llenando de oro con esta indebida protección. Las excooperativas azucareras ineficientes o se vuelven eficientes o se modernizan y migran a la producción de Etanol, producto que debería estar en la mesa del TLC, pero a nadie se le ocurre por que en el MINAG los “expertos” creen que no es rentable a partir de la caña de azúcar; que barbaridad, los Brasileños –líderes en el Mundo de la producción de Etanol a partir de caña, deben entonces estar totalmente locos; lo producen a un costo de $0.20/Lt,; y en la costa peruana se podría producir en promedio a $0.15/Lt., con mercados de exportación asegurados. El impacto en la Balanza Comercial podría incrementarse en $300 a $700 millones en 3 años; en $800 a 1,600 millones en cinco años; y entre $2,300 a $5,000 millones en 10 años dependiendo de la inversión, porque no hay lugar en el mundo que se pueda producir Etanol más económico y eficiente que en la Costa Norte del Perú.

Con aplicación de la Ley 28298 se podrá resolver todo ello y además transformar la producción de lácteos en el Perú, generando y consolidando una industria capitalizada competitiva con productos de calidad internacional, tornando este sector en otro filón exportador.

El Perú –país inmensamente rico- no merece la economía diminuta a la que nos ha constreñido el poder económico vigente dominado por la gran minería y el sistema financiero, de la mano con los sucesivos gobiernos, bajo el precepto del “libre mercado” que aplican a su mejor conveniencia. Los Peruanos para ser grandes, debemos pensar y actuar en grande en verdadera libertad; sino seguiremos siendo diminutos y unos pocos se continuarán aprovechando de la inacción de los más y de la protección política que han disfrutado por décadas.

La Agricultura en el Perú no precisa de subsidios, precisa de tiempo e inversión dentro de un marco promotor como el que propone la Ley 28298: los Peruanos y un Gobierno verdaderamente promotor -no se necesita que sea protector- e inteligentemente regulador, tienen la palabra. ¿Es mucho pedir?

LABV

miércoles, julio 20, 2005

34. La entrevista “Win-Win World”, Wired de Febrero 1997 por Kevin Kelly a la Futurista Norteamericana Hazel Henderson, tiene cada vez mayor vigencia

(trascripción de pasajes de la entrevista por Luis Bravo Villarán)

En Río yo hice una propuesta en una de las primeras conferencias de prensa, en el sentido que los economistas que están haciendo macro-políticas –macroeconomía- requerirían ser re-entrenados. Ellos requerirían volver a la universidad y tomar cursos que no tomaron como: ecología, antropología cultural, sicología social, termodinámica, y toda otra disciplina concerniente al desarrollo humano. Si ellos quisieran continuar con la macro-política orientada hacia el desarrollo sustentable, deben re-licenciarse.

Los economistas dan prescripciones en todas las naciones, y han puesto a los países al borde del colapso; hoy tienen menos credibilidad que los abogados y los médicos. Nosotros estamos orientando un progreso conceptual, la “política de la re-conceptualización”. Yo la llamo la “Política de la Era Solar”

De la entrevista:

Wired: Está la era de la información expectorando a los economistas tradicionales?
Henderson
: Oh sí!. Los economistas manejan la escasez, se ocupan de establecer nuevos modelos, controles y todo ello. Pero a medida que nos movamos hacia adelante, alejándonos de la idea de seguir esparciendo la basura en el ambiente, los economistas no tendrán aplicación.

Por tanto no tendrán uso?
Más o menos. Lo importante ahora es la “teoría del juego” vs la “teoría sistémica”.

Pero la profesión de economista continua siendo realmente poderosa: la gente pobre no contrata economistas; son los bancos y las grandes corporaciones que necesitan influenciar a las autoridades monetarias para incrementar la tasa de interés. Pero, ¿por qué otros economistas -como Paul Romer and Brian Arthur- que aprecian el poder de la tecnología, no han restaurado su relevancia en el escenario?
Los teóricos sistémicos han entendido esto por años. ¿Qué más hay de nuevo?. Yo siempre le ando diciendo a Brian que él ha trascendido la economía. Pero el ha admitido que jamás ganará un Premio Nobel.

Cuánto tomará para que más gente entienda esto?
El aprendizaje sistémico se logrará con la experiencia y se requiere de una gran crisis en el mercado de capitales para entenderlo. El escenario es más o menos el siguiente: El índice de precios al consumidor por una exagerada inflación, pondrá a todos los Bancos Centrales en un “comportamiento manada”, circulando los vagones. Ello originará de manera sencilla, que las grandes economías entren en una deflación que será muy difícil de parar. Entonces la gente dejará de prestar dinero y se entra en un espiral. (Ocurrió en Japón y ahora EE.UU. trata de superarlo incrementando las tasas de interés; y OJO la crisis en el mercado de Capitales ocurrió entre el año 2000 y 2002: NASDAQ, Enron, WorlCom, etc ...; pero ¿han aprendido?)

Usted ha llamado a la situación económica corriente, la moderna “tragedia del bien común”?
Yo estoy hablando de algo como el espectro electromagnético. Cuando comenzamos a utilizarlo, estaba ampliamente abierto. Hoy está repleto, al punto que se requiere priorizar. Lo inteligente sería llamar a una “conferencia de usuarios”.

Quién pone las reglas?
Dejemos que la “mano invisible” lo haga, ello será el mínimo común denominador, usualmente la “mafia”...

¿No deberían ser las organizaciones privadas las que establezcan los estándares? Después de todo son ellas las que proveen la tecnología y el capital.
Eso puede ser una buena idea, tan pronto ello se haga abiertamente. Yo estoy muy contenta con el establecimiento de estándares globales de negocios. Pero debemos asegurarnos que la información sobre cómo se establecen los estándares, sea transparente. Ello es lo que hace que el mercado sea confiable.

¿Qué rol deben jugar los gobiernos?
Los gobiernos nacionales dejaron mucha autonomía en los 80’s cuando de-regularon el mercado, aceptaron el GATT y el NAFTA y todo lo demás. Por tanto, el poder debe ser recuperado a nivel internacional, donde se puede impulsar acuerdos que recapturen el poder tomado por la corporaciones globales. Es por ello que mi interés se centra en la ONU, que es el único corredor – broker- internacional que queda. La ONU ya establece estándares a través de organizaciones como la Asociación Internacional de Transporte Aéreo. Por 50 años la ONU se ha ocupado de la normalización a nivel internacional. Es nuestra más preciada esperanza.

¿Qué prevé se viene para las más grandes economías?
El fallecimiento de los bancos. Si los bancos no extienden créditos, si el dinero no se democratiza, nosotros iremos tras ellos.

¿Cómo?
Trueque a través de la tecnología avanzada. Nosotros no podemos enfrentar al sistema monetario hasta que las personas tengan computadoras e INTERNET, porque el “trueque” requiere de adhesión. Pero hoy ya hay cuatro, cinco o seis maneras de intercambio en la que tú dices: “Nosotros queremos plátanos; ellos tienen hojalata; y aquellos tienen cobre para vender” y las computadoras empatan la información para hacer el intercambio.

¿Qué acerca de las monedas de cada país?
Los antiguos gigantes no pueden regresar sus barcos con rapidez suficiente. Su negocio es el negocio de la escasez. De lo que nosotros hablamos, es del negocio de la abundancia, en el que cualquiera puede hacer un mercado de cualquier cosa. Las grande corporaciones y empresas están aterrorizadas con esta posibilidad. Los Bancos están ofreciendo cuentas corrientes y tarjetas inteligentes, pero ello es simplemente reciclaje; simplemente no pueden aceptar la idea que no se requiere de la circulación del dinero para continuar adelante. Si tu eres Citibank y tienes todo ese capital, toda tu competencia central, está en manipular la circulación del dinero, por tanto estarás hundido en la medida que la gente cambie su mentalidad hacia el “trueque”.

¿Estamos caminando hacia la competencia perfecta?
Nosotros vamos a presenciar un balance entre la cooperación y la competencia. Nosotros nos hemos perdido en los libros de texto del siglo XVIII, que sólo veían el lado competitivo. Nosotros no hemos visto la utilidad del lado de la cooperación, el lado de establecer estándares, el lado de crear protocolos en los mercados de la información.

¿Han comenzado los economistas a ver eso?
Los economistas están tratando de reciclarse apropiándose de las interioridades de otras disciplinas. Los economistas van por allí diciendo: “Nosotros somos teóricos del caos; nosotros somos teóricos del juego”. Pero en realidad se están encerrando en un marco muy estrecho. Y por cada economista que ha comprado finalmente el mensaje que la tecnología crea abundancia, hay docenas que apuntan hacia la dirección opuesta.

... de la teoría del juego y la escasez, a la teoría sistémica y de la abundancia ...

“PARA MI TODO SE RESUME EN EL LIBRE MERCADO DE LA COOPERACION, MAS QUE DE LA COMPETENCIA”
(LOHBR)

domingo, julio 17, 2005

33. “La Bio-economía es el Nuevo Paradigma - 4”, por René Passet.

La bio-economía es el nuevo paradigma de la ciencia económica: El proceso económico se descubre como una extensión de la evolución biológica

¿De qué se trata ?
A los criterios instrumentales de la economía internacional, se los sustituye por el impacto sobre el bienestar de los pueblos : ya no se trata de especialización para explotar sus ventajas comparativas pretendidamente « naturales », sino de los derechos de los menos desarrollados a protegerse para dotarse del capital técnico, único factor determinante de las ventajas comparativas.

Tampoco se trata de la igualdad de trato para todas las naciones entre sí (cláusula de nación más favorecida) o por relación a las empresas nacionales (cláusula del tratamiento nacional), sino del derecho de las naciones a constituirse en zonas de solidaridad protegidas y a satisfacerse por sí mismas sus necesidades fundamentales.

Finalmente, tampoco se trata de la libre fructificación de capitales en el mundo, sino del derecho de los pueblos a defenderse de sus efectos desestabilizadores controlando sus movimientos ; ni tampoco se trata de la libre estrangulación de los pueblos más desfavorecidos por el servicio de la deuda resultante de la imposición del ajustamiento estructural, sino del deber de los ricos de contribuir a su desarrollo por la inversión pública y la ayuda internacional.

La economía, más allá de sí misma
La economía, por fin, se sitúa más allá de sí misma. Del movimiento de « destrucción creativa » que mueve al universo, han surgido sucesivamente la vida, el pensamiento y, con la cultura humana, la necesidad de comprensión y de sentido. Sólo lo que trasciende puede dar sentido. Los valores forman en cierta forma un cuarto nivel que engloba a los otros tres. A través de estos niveles, el presente contiene su propio desarrollo.

La misma destrucción creadora lleva el movimiento económico (Schumpeter,1951). La ley de la vida no es pues el equilibrio, sino la evolución. Ésta se desarrolla mediante saltos cualitativos que provocan algo muy diferente a un encadenamiento mecánico de causas y efectos : la ciencia de los « fenómenos caóticos » muestra cómo, en determinados « puntos críticos », una influencia mínima e imprevisible puede hacer bascular a la evolución hacia uno de los múltiples futuros posibles que se le proponen.

Así, Schumpeter rompe la eterna repetición del « circuito » para la innovación que se diluye a poco que encuentre un medio favorable para su propagación (…) El hombre de la bio-economía no es un objeto pasivo de la historia, sino un sujeto activo susceptible de influenciar su proceso.

Economía e irreversibilidad
Desde el punto crítico y de la pluralidad de futuros posibles resulta la « irreversibilidad » del tiempo : el retorno de la arena en el reloj sólo es posible en los sistemas mecanicistas en los que cada instante procede del pasado y determina un único futuro posible.

Los adeptos del «decrecimiento » se inscriben a contracorriente de este decrecimiento y de esta irreversibilidad. Su mensaje no es claro : por un lado, quieren decir « economía de medios », particularmente energéticos y materiales, eliminación de despilfarros acompañado de decrecimientos selectivos de algunas producciones, pero por otro lo único que hacen es apropiarse, cambiando el sentido de sus palabras, de una revisión del crecimiento por el crecimiento que no esperaban.

Por un lado, estos adeptos contemplan un verdadero decrecimiento de los productos finales, pero olvidan a las naciones menos desarrolladas, cuyo desarrollo pasa todavía por el camino material. Mientras, los más moderados nos proponen un decrecimiento sostenible del 2% anual durante 40 años, ignorando que eso representa un descenso total del 55% de los consumos finales en ese período.

Otro modelo bio-económico
Es, de hecho, la superación que se inscribe en la lógica de la vida, a la vez por la intensificación de la investigación y por la puesta en marcha de otro modelo de desarrollo : ese modelo bio-económico que armoniza lógicas diversas, sólo podría ser plural : conciliaría la existencia de los sectores público, privado y la economía solidaria, con la supremacía del interés general.

En el momento en que una mutación, que desplaza a las fuerzas motrices de la economía hacia la información y lo inmaterial (Jacques Robin, 1989), transforma los mecanismos reguladores y las fuerzas motrices de la evolución, el repliegue sobre los medios es sin duda lo más seguro para los que se conformen con ello. Pero pasará al lado de la historia. El pensamiento debe proceder también por mutación : la bio-economía no es una rama particular de la economía, es toda la economía la que debe inscribirse al servicio de lo humano y lo viviente.

Fin

32. “La Bio-economía es el Nuevo Paradigma - 3”, por René Passet.

La bio-economía es el nuevo paradigma de la ciencia económica: El proceso económico se descubre como una extensión de la evolución biológica

Aproximación trans-disciplinar
La relación de inclusión que se establece entre las esferas económica, humana y natural demanda una aproximación trans-disciplinar que las englobe al mismo tiempo. El prefijo “trans” significa a la vez: a través, junto y al lado de (Basarab Nicolescu* :1996).

La economía atraviesa lo humano y lo viviente, sólo puede reproducirse en el respeto a las reglas que la rigen y que representan una serie de límites en el seno de las cuales debe encontrar el campo de optimización.

Los valores sociales (filosóficos, estéticos, morales) no se reducen a lo económico : las regulaciones de la naturaleza escapan a las leyes del mercado. Los niveles de organización definen los límites a partir de los cuales el llegar más allá de ciertos grados de complejidad implica una modificación radical de los modos de regulación y desarrollo de los sistemas. Así ocurrió con la « emergencia » de la vida, con el paso de la molécula a la célula.

El todo es irreductible a la suma de las partes : las leyes de la macro-economía no se reducen a las de la micro-economía : el interés general es diferente a la suma de los intereses individuales ; los motores del desarrollo varían con sus respectivos niveles; los mecanismos de la naturaleza no tienen nada que ver con la regulación a través de los precios ; existen bienes comunes de la humanidad, como el aire, el agua, las regulaciones naturales, el saber, el patrimonio genético de las especies, cuyos problemas trascienden la lógica de las naciones y de los mercados.

Mucho más allá de la simple consideración de los costos ambientales (« internalización »), se trata de insertar las actividades económicas en los ecosistemas naturales y humanos sin alterar las funciones que permiten su reproducción en el tiempo. La bio-economía se propone así integrar la dimensión real (energética y material) de los flujos que ella transforma, así como el largo plazo de los tiempos naturales en el cual estos flujos se inscriben.

Tiene que trascender las rarezas. Al lado del cálculo monetario, necesita, para eso, indicadores materiales (balances-materias), energéticos (cálculo eco-energético) y cualitativos (calidad de vida, de los medios, bellaza natural) traduciendo sus impactos en la realidad de las cosas.

Caracteres reunidos
Los caracteres de los niveles incluyentes se reencuentran juntos en el nivel económico. El trabajo es una actividad ejercida por un ser humano perteneciente a una sociedad que constituye una especie viviente entre otras. El bosque, recurso comercial, representa también un espacio social y participa en la reproducción de la naturaleza.

El cálculo económico no debería por tanto reducirse a una comparación de costos y ventajas monetarias. No existe otro valor que el bienestar de las personas ni otro costo que su dolor : « los costos del hombre » (François Perroux) deben ser cubiertos « todo lo posible al menor costo (Principe d’économicité d’Henri Bartoli). Los indicadores de desarrollo humano (IDH) del PNUD constituyen un incontestable avance en esta dirección.

La racionalidad se desplaza hoy del campo de los medios al de las finalidades y los valores humanos. Cuando las capacidades de producción responden a las necesidades esenciales y no amenazan la naturaleza, el perfeccionamiento y la competitividad del aparato productivo demandan el mejor saber hacer de los hombres : la racionalidad instrumental.

Sobreproducción e inaccesibilidad
Hoy los productos básicos, particularmente alimenticios, superan globalmente las necesidades fundamentales y numerosos sectores se encuentran en situación se sobreproducción crónica. Sin embargo, 800 millones de seres humanos siguen infra-alimentados, los recursos básicos son inaccesibles para los más necesitados.

Una doble cuestión, de reparto y solidaridad, aparece, en el seno de una misma generación y al mismo tiempo entre generaciones. Sin embargo, no existe ninguna teoría económica de lo óptimo en esta materia : la cuestión se plantea en términos de solidaridad y no de competición.

Toda la teoría de la demanda se encuentra cuestionada porque por sí misma no expresa sino las necesidades « solventes », mientras que lo que se trata de cubrir es el conjunto de las necesidades fundamentales de todos, ricos o pobres.

El crecimiento cuantitativo, lejos de constituir una finalidad, debe quedar subordinado al respeto de las normas humanas, sociales y naturales, preservando el futuro del planeta y de sus habitantes. A esto se le denomina desarrollo « durable », señala el Informe Brundtland.

Continua

31. “La Bio-economía es el Nuevo Paradigma - 2”, por René Passet.

La bio-economía es el nuevo paradigma de la ciencia económica: El proceso económico se descubre como una extensión de la evolución biológica


Especies exobióticas
En el plano social, la humanidad se divide a su vez en « especies exo-somáticas » tan diferentes unas de otras como las especies biológicas. De ahí el malentendido que pretende aplicar a todas las especies exo-somáticas los mismos remedios. « Un Homo Indicus pide ayuda cuando su burro se ha roto una pata (...) el Homo Americanus se remedia con un neumático radial para reparar la avería de su vehículo».

Los conflictos de intereses, individuales cuando la producción y el uso de herramientas se hace a nivel individual (el arco y las flechas), se convierten en colectivos desde que la producción exige la cooperación de todos ; y la ruptura se refuerza con la apropiación de estos instrumentos por algunos : de esta forma, están los que poseen estos instrumentos y los que sólo tienen su fuerza de trabajo que vender.

En el plano económico, « los recursos in situ y la contaminación irremediable no tienen precio para saber lo que hay que pagar. Los impuestos (..) favorecen a los que pueden pagarlos. La inepcia de esta política bio-económica salta a la vista ». No pueden evitarse las intervenciones directas. « En cada situación en la que los recursos se hacen cada vez más escasos, una sabia política consiste en actuar en primer lugar sobre la demanda » y sobre el despilfarro « hoy forjamos arados que pertenecen a las generaciones futuras y los convertimos en espadas presentes, capaces a aniquilar toda forma de vida en este planeta. »

Los recursos deben ser mundializados. Pero G-R subrayan sobre todo la necesidad de privilegiar la energía solar. Sólo la cantidad de esta energía que llega al suelo representa « más del diez mil veces la energía total consumida el mismo tiempo en el mundo entero »... y el Sol brillará todavía 5.000 millones de años más y no contamina nada : « la energía solar es la única que puede ser considerada como un bien libre ». El estado de extrema dispersión en el cual esta energía llega al planeta, demanda un esfuerzo costoso de concentración que no puede sobrepasar las capacidades humanas. En total, sin embargo, la entropía de la materia permanece infranqueable y G-R no cree en la posibilidad de superar los problemas que de ello se desprenden.

La Tierra es un sistema abierto
Esta apertura constituye una etapa decisiva. Sin embargo, se enfrenta a dos limitaciones : la termodinámica de Carnot, en la que las leyes sólo afectan a los sistemas cerrados, y a una biología de la que señala las vías sin por ello traspasar el umbral. Dos limitaciones que yo he tratado de trascender, particularmente en mi libro L’Economique et le vivant (1979).

La Tierra es un sistema abierto a la energía solar que la atraviesa. La termodinámica de las estructuras disipativas de Prigogine muestra que una aportación energética exterior puede mantener o acrecentar localmente la complejidad de un sistema : la radiación solar (degradación por sí misma) representa, para nuestro planeta, una aportación de energía que anima los grandes ciclos naturales, hace crecer a las plantas y permite la evolución cada vez más compleja de la vida (creación).

G-R conocen bien los trabajos de Prigogine, pero se opone a su « ley de la degradación de la materia », indisociable de la ley de la energía. Es olvidar que esta indisociabilidad se ejerce también en el sentido de la reconstrucción : la entropía no « destruye » la materia, sino su organización, y es precisamente la organización material la que reconstituye los ciclos bio-geoquímicos. La planta que crece reemplaza a la planta cortada.

Sin duda, el astro central está llamado a apagarse, pero la responsabilidad humana está llamada a gestionar el patrimonio energético y material terrestre. En ese sentido, la termodinámica de los sistemas abiertos nos deja entrever la perspectiva de una gestión que no acelere la entropía sobre nuestro planeta. A condición, evidentemente, que sean respetadas las obligaciones estrictas relativas a los límites de los flujos de reconstitución como a la regeneración de los recursos finitos por nuevos recursos.

Continua

viernes, julio 01, 2005

30. “La Bio-economía es el Nuevo Paradigma - 1”, por René Passet.

La bio-economía es el nuevo paradigma de la ciencia económica: El proceso económico se descubre como una extensión de la evolución biológica


La bio-economía no debe ser entendida como una aproximación económica a lo viviente, sino como una aproximación « viviente » a la economía. La economía es una actividad de transformación calculada del mundo que tiene como finalidad satisfacer, de la mejor forma y con el mínimo de medios audazmente combinados, las necesidades humanas. La economía interviene en tres niveles : transformación y cálculo (lo económico estrictamente hablando) el nivel humano, que es para el que se efectúa la transformación, y el nivel natural, que es el que se transforma y el que engloba materialmente a los anteriores.

Estos tres niveles son interdependientes y la reproducción del económico implica al de las sociedades humanas y al de la naturaleza. Sin embargo, la evolución del pensamiento dominante, desde el siglo XVIII, se efectúa a rebufo de esta interdependencia : de la reproducción subordinada al Orden Natural (Physiocrates, siglo XVIII), se pliega sucesivamente a la lógica del capital (Ricardo XIX°s.), después al equilibrio de mercado planteado como finalidad (Walras, finales del S.XIX), antes de reducir los tres niveles a la única lógica de la economía (Economía generalizada Becker, 1977), es decir, de su subsistema financiero (neoliberales contemporáneos).

Son los heterodoxos los que plantean la apertura de este esquema. Apertura en primer lugar a lo humano, cuando en el siglo XIX aparecen las desastrosas consecuencias sociales del sistema liberal. Los socialistas humanistas (Sismondi, Proudhon, más tarde Jaurès...), señalan que la economía se inscribe en el nivel humano y que la fuerza de trabajo no debe ser considerada independientemente de la persona. En la segunda mitad del siglo XIX, Marx y Engels analizan las contradicciones que conducen a un sistema que sacrifica a los hombres y se autodestruye para engendrar otra sociedad diferente.

Alerta ecológica
Apertura también a la naturaleza, cuando los mismos autores muestran cómo « la producción capitalista (...) no hace sino agotar los recursos originales de cualquier riqueza : la tierra y los trabajadores » (El Capital). Sin embargo, es después de las primeras grandes catástrofes ecológicas de finales del siglo XX cuando se impone la cuestión del Medioambiente.

En 1972, el Primer Informe al Club de Roma plantea la cuestión de los límites del crecimiento. Más tarde, en 1987, el Informe Brundtland pone en evidencia la aparición de degradaciones globales (agujero en el ozono estratosférico, efecto invernadero, reducción de la biodiversidad) que amenazan a los mecanismos reguladores de la naturaleza. Desde entonces, el problema se plantea a nivel de la biosfera, en el sentido de sistema de interdependencia auto-regulada (Vernadsky, 1926) y emerge la cuestión del desarrollo sostenible.

Por parte del análisis económico, en 1957 un artículo precursor de Bertrand de Jouvenel permanecía incomprendido; en 1966, un pequeño texto revolucionario de Kenneth Boulding compara la gestión de los recursos limitados del planeta a la de una nave espacial lanzada al espacio ; en 1968, Hermann Daly afirmaba el estatuto de la economía como ciencia de la vida ; en 1971 Howard Odum formaliza la dimensión energética de los fenómenos socioeconómicos ; en 1987, J-M Naredo re-sitúa la evolución del pensamiento económico en su contexto natural y humano ; en 2000, J-P. Maréchal sintetiza la cuestión de la humanización de la economía.

Desarrollo económico y biosfera
Sin embargo, es en 1971 cuando el libro fundamental de Nicholas Georgescu-Roegen « The entropy law and the economic process» efectúa el avance decisivo, que consiste en insertar el desarrollo económico en el flujo energético de la biosfera. Después, dos artículos, todavía clásicos, del mismo autor (1975-76 y 1978), abordan específicamente la bio-economía. Jacques Grinevald e Ivo Rens desempeñarán un papel fundamental en la difusión y profundización de su pensamiento.

« El proceso económico, dicen G-R, no es sino una extensión de la evolución biológica y, por consiguiente, los problemas más importantes de la economía deben ser abordados desde esta perspectiva ». La especie humana se ha dotado de instrumentos artificiales, verdaderos órganos « exosomáticos » (Alfred Lotka), sin los cuales no puede vivir. Estos órganos multiplican sus capacidades, pero refuerzan su dependencia respecto a los recursos minerales y naturales necesarios para construirlos y hacerlos funcionar.

En consecuencia, « la termodinámica y la biología son las antorchas indispensables para iluminar el proceso económico (...) La termodinámica porque nos demuestra que los recursos naturales se agotan irrevocablemente, la biología porque nos desvela la verdadera naturaleza del proceso económico. » El autor se refiere a la termodinámica de Carnot (1824), que ilustra con el ejemplo del sistema cerrado que constituye un reloj de arena : la cantidad total de materia-energía en el interior del reloj de arena no varía, pero la cantidad de arena que se vacía mide lo que se llama la « entropía del sistema ». De la misma forma, si la Tierra no intercambiara nada con el resto del universo, sería un sistema cerrado.

Según una cuarta ley de la termodinámica propuesta por G-R, la degradación se extiende de la energía a la materia : cuando el carbón arde, la energía se disipa y « la materia se disipa también, de tal maneta que sólo puede ser utilizada una vez ». En ecología « el almuerzo cuesta siempre más de lo que vale » porque en ningún sistema humano, no pudiendo tener un rendimiento del 100%, toda transformación del medio natural se acompaña de una degradación irreversible de los recursos. Una actividad industrial sin polución es una imposibilidad absoluta ; ningún reciclaje integral puede ser concebido, no hay recurso « renovable ».

Continua